EEUU demanda a Volkswagen por el fraude en la emisión de los motores

  • El Departamento de Justicia acusa al grupo de saltarse la ley y obstaculizar los controles
  • La demanda presentada por el gobierno de Washington alega que VW “violó” las leyes de aire limpio al vender autos con un diseño diferente al permitido por la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés), por lo que la compañía podría enfrentar multas potenciales de por lo menos US$18.000 millones. El Gobierno estadounidense presentó hace tres días la primera demanda medioambiental de un Estado contra Volkswagen por el fraude en las emisiones contaminantes.La demanda civil fue presentada en un tribunal federal de Detroit (Michigan), en nombre de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), por haber instalado “dispositivos de manipulación ilegales” para modificar el sistema de control de las emisiones en casi 600.000 vehículos diésel y por “impedir y obstaculizar” los controles federales de dichas emisiones.En concreto, el Departamento de Justicia ha acusado a la compañía alemana de violar la Ley de Aire Limpio norteamericana. Aunque se trata de una acción civil, no se cierra la puerta tampoco a que se pidan posibles responsabilidades penales en el futuro a los culpables del escándalo.El asistente del fiscal general para la División de Recursos Naturales y el Departamento de Medio Ambiente, John C. Cruden, quiso dejar ayer muy claro que esta demanda es un aviso al resto del sector, advirtiendo que los fabricantes de vehículos que no verifiquen adecuadamente sus coches y desafíen los sistemas de control de emisiones “vulneran la confianza del público, ponen en peligro la salud pública y afectan a sus competidores”.

    Negociación sin resultados

    Cruden explicó que las negociaciones mantenidas con Volkswagen hasta el momento no han permitido llegar a ningún acuerdo “aceptable” para el Gobierno federal. “Estados Unidos pondrá en marcha todos los remedios apropiados para resarcir las violaciones a las leyes de aire limpio de nuestro país”, subrayó. “Las supuestas manipulaciones permitieron a casi 600.000 motores diésel emitir excesivas emisiones contaminantes por todo el país, dañando nuestra salud y engañando a los consumidores”, criticó Cruden mediante un comunicado.

    Volkswagen, que se enfrenta también a una investigación por parte de las autoridades de la Comisión Europea , calcula que el escándalo de la manipulación de los motores podría costarle más de 50.000 millones de dólares en todo el mundo.

    Aunque, desde que el pasado 18 de septiembre, la EPA detectara el fraude, el gigante automovilístico alemán ha sufrido un frenazo en todo el mundo. La empresa alemana aún así ha mantenido el liderazgo en ventas en varios países alrededor del mundo.

  • Fuente: www.eleconomista.es