Como cuidar la transmisión automática de tu vehículo Te damos estos cinco consejos para que tengas siempre presente como cuidar tu vehículo automático.

Te acabas de comprar un vehículo con caja de cambios automática. Tu decisión te permitirá disfrutar de una cómoda conducción en ciudad, y tu pie izquierdo agradecerá no tener que estar todo el día pisando el embrague de forma reiterada. No nos importa el motivo y no cuestionamos tu decisión, pero debes saber que un coche con cambio automático implica una serie de cuidados y mantenimiento adicional. Alarga la vida de tu caja automática con estos sencillos consejos que te vamos a dar a continuación.

Antes de nada, dejemos claros algunos detalles. Estos consejos son principalmente aplicables a cajas de cambio automáticas de convertidor de par: cajas de cambio automáticas tradicionales, existentes desde hace décadas en el mercado. No obstante, casi todos los consejos se pueden extender a las cajas de cambio manuales pilotadas (CMP, usadas habitualmente por el Grupo PSA), las cajas de cambio de variador continuo (CVT, comunes en híbridos) o las cajas de cambio de doble embrague, de difusión ya global y masiva en estos momentos.

1) Primero el freno de mano, después la palanca en P

La posición de parking (P) de las cajas automáticas no debe usarse como freno de mano. Sí, el coche no se moverá, pero estaremos descargando todo el peso del coche sobre la transmisión en vez de sobre el freno. Esto es especialmente grave en cuestas pronunciadas. Esto provoca una tensión excesiva sobre los componentes de la caja de cambios, propiciando averías prematuras y holguras no deseadas. La forma correcta de hacer las cosas es primero poner el freno de mano, y cuando el coche descanse sobre él, la palanca en P.

¿Dejarías un coche manual en una cuesta arriba sólo con la primera puesta?

2) En detenciones largas, la palanca mejor en punto muerto

Una de las ventajas de los vehículos automáticos es que nunca se calan. Podemos estar detenidos con la marcha engranada, y mientras estemos pisando el freno, el coche no se moverá. Pero en el caso de las cajas tradicionales, el convertidor de par estará rozando, y aunque está preparado para ello y el desgaste extra es despreciable, sí conviene poner la palanca en N en detenciones. No sólo por salvaguardar la mecánica: las vibraciones que se transmitan al habitáculo serán menores.

Las cajas de doble embrague o las CMP desengranan la marcha en detenciones.

3) El aceite de la caja de cambios requiere de un reemplazo periódico

Nadie duda que hay que cambiar el aceite del motor de un coche cada unos cuantos miles de kilómetros. Pero es fácil olvidar que las cajas automáticas también están bañadas en fluido lubricante. Esto es especialmente importante en las cajas de cambio de convertidor de par y en las cajas de doble embrague con embrague bañado en aceite: es el caso de las conocidas DSG de seis relaciones del Grupo Volkswagen. Es importante seleccionar el fluido de transmisión adecuado y respetar sus intervalos de sustitución.

Tampoco está de más vigilar periódicamente que nuestra caja de cambios no gotee fluidos.

4) Si vas a mover la palanca, hazlo con el freno pisado y en parado

Muchos vehículos automáticos modernos ni siquiera te dejarán mover la palanca si no estás detenido para salvaguardar la mecánica, pero en vehículos más antiguos es un error que se comete fácilmente. Si vamos a pasar de P a D, debemos estar detenidos. Si vamos a meter la marcha atrás, igual. Si vamos a ponernos en posición de parking, tres cuartos de lo mismo. No están diseñadas para cambiar de modo en movimiento y hacerlo así somete a sus muchos componentes a una violencia mecánica para la que no han sido diseñados.

Sí pueden pasar de modo D a S o a los modos 1, 2 o 3 sin problema en movimiento.

5) Cuidado si te van a remolcar

Tu vehículo se ha averiado y no arranca. O se ha quedado sin batería. De igual manera que ocurre con un coche manual, la caja de cambios debe estar en punto muerto. En algunos coches como el Jaguar XF poner el punto muerto requiere desmontar molduras interiores si el sistema eléctrico queda inutilizado. Ante la imposibilidad o desconocimiento de poner un automático en punto muerto, debe llevarlo una grúa de plataforma. Arrastrar un automático que no esté en punto muerto – aunque apenas sean unos metros – puede generar una carísima avería.

La reconstrucción de una caja automática supera las cuatro cifras con holgura.

Fuente: Diariomotor

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